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Beca Leonardo 2024 en Ingenierías

Ana Sánchez Zurano: “La tecnología que estamos desarrollando en mi proyecto puede convertir los residuos de la agricultura y la ganadería intensiva en energía eléctrica”

PABLO JÁUREGUI

Los residuos contaminantes de la agricultura y la ganadería intensiva se han convertido en un grave problema ambiental. La ambición científica de Ana Sánchez Zurano (Almería, 1994), investigadora en la Universidad de Murcia, es abordar este desafío y contribuir al avance de una economía circular en el sector agrario, a través del aprovechamiento de estos residuos para la producción de energía eléctrica. Con este objetivo en mente, su proyecto ‘Agro-Mar’, impulsado por una Beca Leonardo 2024 en Ingenierías, está desarrollando una tecnología innovadora que se ensayará inicialmente en Murcia, para paliar los efectos de la contaminación del Mar Menor, pero que podría aplicarse en otras zonas impactadas por el mismo problema ambiental.

26 marzo, 2026

Perfil

Ana Sánchez Zurano

Pregunta.- ¿Puedes explicar en primer lugar la problemática ambiental que sufre la zona del Mar Menor en Murcia y que ha motivado tu investigación?

Respuesta.- Este proyecto está inicialmente enfocado a la región de Murcia y a la problemática concreta del Mar Menor, pero realmente es una investigación que a su vez también se podría aplicar en otras regiones nacionales e internacionales afectadas por una problemática similar. En Murcia el problema que tenemos es, en primer lugar, que la región vive de una agricultura intensiva. El efecto de esa agricultura es, por una parte, que se necesita agua para los cultivos, por otra parte, que esta actividad genera también lo que comúnmente siempre se ha considerado residuo: los llamados lixiviados agrícolas, es decir, líquidos que se generan cuando el agua de riego atraviesa el suelo y arrastra nutrientes, fertilizantes, materia orgánica disuelta y microorganismos. Lo que intentamos es dejar de hablar de residuo y empezar de alguna forma a considerarlo un recurso o una materia prima de la cual podamos obtener un valor.

P.- ¿Qué solución propone tu proyecto para afrontar este reto ambiental?

R.- El objetivo es abordar esta problemática, intentando desalinizar agua para esa agricultura y a la vez recuperar los residuos de forma que se conviertan en recursos. Para ello, la tecnología que proponemos son unas pilas de desalinización microbiana. Se trata de una tecnología que no solo es capaz de generar energía de los residuos agrícolas –ya que la energía química que hay en los residuos, nosotros la recuperamos en forma de energía eléctrica–, sino que, además, esta misma tecnología te permite desalinizar aguas saladas o aguas salobres. Entonces, con esta tecnología pretendemos recuperar los residuos que se generan en la agricultura y a la vez poder desalinizar agua para que se pueda seguir usando en los cultivos. A esto le añadimos también el uso de microalgas que generan una biomasa para el tratamiento y recuperación de residuos. La idea es llevar a cabo un proceso integrado que nos pueda solucionar diferentes problemáticas ambientales.

P.- ¿Puedes explicar cómo funcionan las pilas microbianas que son el elemento central de la tecnología que propone tu proyecto?

R.- Las pilas obviamente no son como las que ponemos en el mando de la televisión, pero podemos decir que el concepto es similar. Se trata de un sistema con varias cámaras conectadas entre sí en el que microorganismos degradan la materia orgánica presente en los residuos agrícolas. Durante ese proceso liberan electrones, y esos electrones generan una diferencia de potencial, es decir, una pequeña corriente eléctrica. Esa corriente eléctrica puede aprovecharse para distintos procesos. En nuestro caso la utilizamos para favorecer la desalación del agua. Entre las cámaras hay una solución salina y membranas selectivas que permiten el paso de los iones, como el sodio y el cloro. Al moverse estos iones impulsados por el campo eléctrico, se produce la separación de sales y se reduce la salinidad del agua. En definitiva, la idea es recuperar la energía que contienen los residuos agrícolas en forma de energía eléctrica.

P.- ¿Esta misma tecnología se podría aplicar también para la recuperación de los residuos de la ganadería?

R.- Efectivamente se trata de una tecnología cuya relevancia es el aprovechamiento de residuos que pueden ser tanto de la agricultura como de la ganadería intensiva. En Murcia también tenemos muchas granjas de cerdos que generan una enorme cantidad de purines de cerdo, otro gran problema ambiental que se debe resolver de alguna manera, convirtiendo esos residuos en recursos. Este es el objetivo de la bioeconomía, la economía circular, el camino hacia el que tenemos que avanzar en Europa para que nuestros procesos industriales sean sostenibles.

P.- ¿Qué hitos destacarías hasta ahora en el desarrollo del proyecto apoyado por la Beca Leonardo?

R.- En primer lugar, hemos avanzado en la búsqueda de nuevos materiales para que la pila sea más sostenible y barata, es decir para que el tratamiento del agua residual sea lo más económica posible. Esto ya lo estamos consiguiendo, las pilas ya están diseñadas y ahora tenemos que comprobar qué resultados podemos obtener, de momento en la escala de los ensayos de laboratorio. También hemos avanzado mucho en el tratamiento de aguas residuales con microalgas, que también forma parte del proyecto. De momento estamos optimizando cada componente del proceso para poder realizar una integración global de toda la tecnología.

P.- Mirando al futuro, ¿con qué resultado sueñas una vez que logres desarrollar por completo esta tecnología?

R.- En primer lugar, lo fundamental es que comprobemos su eficacia en las condiciones de laboratorio, para demostrar que se trata de un proceso más sostenible que los métodos convencionales. Una vez que logremos este objetivo, el sueño es que se pueda aplicar en la industria para beneficiar a toda la sociedad, a través de una transferencia a las empresas del sector. Mi objetivo es contribuir lo máximo posible para que produzca una transferencia real de conocimiento, con la participación de las empresas. El tema que trabajé en mi tesis durante muchos años, el tratamiento de aguas residuales con microalgas, ya está muy desarrollado y ha llegado al mercado tanto a nivel nacional como internacional. Ahora el objetivo es lograr lo mismo con las pilas de desalinización, una tecnología que todavía necesita un desarrollo; pero al igual que tras varias décadas de trabajo científico en microalgas, esta estrategia llegó a la industria, las pilas también pueden lograrlo y convertirse en una tecnología complementaria para el tratamiento y aprovechamiento de residuos tanto en España como a escala internacional.

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