De sucre de Clàudia Cedó, nominado a Mejor Cortometraje en los Premios Goya 2026
El filme De sucre, guionizado y dirigido por la dramaturga Clàudia Cedó, ha sido reconocido con una nominación en los Premios Goya 2026 en la categoría de Mejor Cortometraje. En él, se presenta la historia de Andrea, una mujer con discapacidad intelectual que explora activamente su deseo de ser madre durante unas vacaciones estivales en un camping, acompañada por sus compañeros de la institución para personas con diversidad funcional a la que pertenece. Cedó recibió en 2023 una Beca Leonardo en 2023 en Creación Literaria y Artes Escénicas para la escritura de Fantàstic Ramon, una obra teatral cómica sobre la convivencia familiar con un hijo con diversidad funcional.
26 febrero, 2026
Azucarillo, caballito blanco o huevito: cada región española tiene un expresión propia para designar a los niños que, por ser más pequeños o considerarse más vulnerables, están exentos de las reglas comunes al jugar con el resto.
La guionista, dramaturga y directora de teatro Claudia Cedó ha tomado prestado el término en catalán, De sucre (“de azúcar”, en castellano), para dar título a su último cortometraje, en el que retrata la mirada que la sociedad impone sobre las mujeres con diversidad funcional que desean ser madres.
“Cuando era pequeña, los niños me decían que yo era ‘de azúcar’”, arranca Andrea, la protagonista de la obra al inicio del metraje. “Cuando eres ‘de azúcar’, no pierdes nunca. Estás protegida. Cuando eres ‘de azúcar’ es como si no estuvieras. Como si no existieras. Pero sí que existo”, reclama la joven treintañera, confrontando a los espectadores con los prejuicios que infantilizan a las mujeres con diversidad funcional.
La obra ha recibido una nominación a Mejor Cortometraje en los Premios Goya 2026, cuyo fallo se conocerá el próximo sábado 28 de febrero. Esta nominación viene precedida por un éxito de crítica en otros certámenes de prestigio: De sucre se ha alzado con el galardón a “Mejor cortometraje” en los Premis Gaudí, que reconocen las mejores producciones cinematográficas catalanas del año, y ha obtenido una Mención Especial en la pasada Seminci, la Semana Internacional de Cine de Valladolid.
Tráiler de ‘De sucre’, cedido por SUICAfilms
El proyecto germina de Escenaris Especial, una escuela encabezada por Cedó cuya producción teatral está muy vinculada al trabajo con actores con diversidad funcional: “en las clases de teatro me di cuenta de que la maternidad era un lugar común: en las improvisaciones, de repente salía un parto, un embarazo, una familia, alguien con un niño… Entonces les pregunté a las actrices si se habían planteado la maternidad y así empezamos a hablar”. A partir de esas conversaciones, Cedó descubrió que muchas de ellas sí anhelaban ser madres, un deseo cuya materialización resulta especialmente complejo para las mujeres institucionalizadas.
“Empecé a documentarme en 2019, realizando entrevistas”, recuerda Cedó sobre lo que sería el punto de partida del libreto de Mare de sucre, la obra de teatro que predecería a la concepción del cortometraje. Como en un juego de espejos, la propia experiencia maternal de Cedó acabó entretejiéndose con la concepción de la obra: “El inicio de mi embarazo coincidió con el comienzo de la escritura de Mare de sucre y se estrenó cuando di a luz”. En esos momentos, la dramaturga se cuestionaba qué significa ser una buena madre y si ella misma conseguiría serlo. “Todas estas preguntas que yo me hacía, también se las hace la protagonista. Me di cuenta de que yo me estaba planteando ser madre y la sociedad más bien me presionaba a que lo fuera. En cambio, a Andrea la sociedad le dice que no lo va a hacer bien”.
Tras asistir a su representación, fueron los productores de Lastor Media y, más adelante, de SUICAfilms, quienes le propusieron a Cedó trasvasar su historia a la gran pantalla, un salto que la dramaturga en ese momento aún no había contemplado. Así, De sucre es la primera incursión de Cedó como guionista y directora en el formato audiovisual, un medio que le ha permitido expandir su enfoque creativo: “El cine es imagen, más inmersivo y sensorial, tiene un poder de intimidad por el que te metes dentro de la protagonista y miras el mundo desde sus ojos. Es un poder distinto al que tiene el teatro, que es palabra y es escenario, como la plaza del pueblo”.
De todas las vivencias que le ha dejado el rodaje y la exhibición de la película, Cedó destaca una: “experimentar cómo la historia puede viajar a otro lenguaje y otros países y ver cómo conecta con otros públicos es una experiencia preciosa. El tener la cara de Andrea, una mujer con diversidad funcional, ocupando todo el espacio de una pantalla de cine en un festival, cuando la sociedad históricamente ha dicho que ella no está en el centro, es muy poderoso y de las cosas más bonitas que nos ha dado el corto”.
A la vista del éxito cosechado, la obra tendrá su versión en largometraje, que adaptará la obra de teatro. Todavía en fase de revisión de guion, el rodaje comenzará este verano. “La nominación al Goya es un regalo”, reconoce Cedó, “pero rodar el largometraje y seguir haciendo cine es el gran premio”, remata.