NOTICIA

Un becario Leonardo descubre que la vibración de las moléculas contribuye al color de las aves

MÓNICA GONZÁLEZ SALOMONE Y RUTH BARRIENTOS DÍAZ

¿A qué se deben el negro brillante del mirlo, el gris de las garzas o el conspicuo patrón del plumaje de las abubillas? Hasta ahora, la respuesta era: cada tono es producto de uno u otro pigmento, en distinta concentración. Ahora se sabe que eso es solo parte de la verdad. Ismael Galván, investigador en la Estación Biológica de Doñana-CSIC y becario Leonardo, ha sorprendido a físicos y biólogos al descubrir que los colores que percibimos en otros seres vivos se deben más a la forma con que vibran las moléculas de estos pigmentos que a su concentración.