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El gran impacto de las aves marinas en los ecosistemas costeros

Xosé Lois Otero, profesor titular en el Laboratorio de Tecnología Ambiental de la Universidad de Santiago de Compostela, solicitó una Beca Leonardo para estudiar la influencia de las colonias de aves marinas -en concreto la gaviota patiamarilla- en el Parque nacional de las Islas Atlánticas (Galicia). Sus resultados, extrapolables a nivel global, constatan la gran influencia que tiene sobre el ecosistema el nitrógeno y el fósforo que estas aves transportan. Su trabajo acaba de ser publicado en Nature Communications.

24 enero, 2018

Perfil

Xosé Lois Otero

Tras un largo periodo trabajando en el Parque de las Islas Atlánticas, Otero y su equipo pudieron comprobar que las comunidades vegetales de los acantilados eran distintas al de resto de acantilados de Galicia debido al efecto perturbador de las colonias de  gaviota patiamarilla. Estas aves actúan como un importante canal de transferencia de fósforo y nitrógeno desde el océano. “Lo que en un principio era considerado como un efecto negativo, lo pudimos revertir poniendo en valor las colonias. El problema actual reside en el hecho de que la gaviota patimarilla está colonizando nuevos espacios, como las zonas dunares de las islas Cíes.  En estos territorios existen especies singulares de alto valor ambiental como la camariña (Corema album) o la Armeria pungens y hábitats como las ‘dunas grises’  que Unión Europea considera de protección prioritaria. La conservación de unos y otros está en riesgo, debido a la colonia de gaviotas instalada hace unos 15 años, y la entrada de nuevas especies de plantas ruderales con  efectos negativos sobre las especies propias de dunas”, explica el científico.

La deposición de altas cantidades de nitrógeno y fósforo, principalmente a través de los excrementos, es la acción que mayor efecto transformador que las colonias de aves marinas  ejercen sobre los  ecosistemas costeros, transformando la composición de los suelos, el agua y la vegetación.  Según sus cálculos, anualmente son depositadas en las colonias de cría 591.000 toneladas de nitrógeno y 99.000 de fósforo a través de los excrementos, cantidades semejantes a las de los aportes fluviales realizados por el conjunto de todos los ríos del mundo. Los resultados de este proyecto, suponen una importante contribución a los ciclos de nitrógeno y fósforo, elementos que juegan un papel crucial en la productividad marina.

Respecto al peligro que supone el asentamiento de las gaviotas en las “dunas grises”, Otero está cada vez más convencido de que la solución es expulsarlas. “Se pueden hacer parcelas con cuerdas para que no se acerquen o hacer aplicar algún tipo de perturbación durante el inicio de la época reproductora, como puede ser vuelos con halcones, para alejarlas. Se trata de medidas que son totalmente factibles y baratas. Hay que considerar que las ‘dunas grises’ son zonas vírgenes con vegetación muy concreta”, explicaba Otero.

“La Beca Leonardo nos has permitido poder llevar a cabo este proyecto, para mí fue una alegría enorme. Pude mantener a la técnica que tenía y comprar equipos de trabajo. Hay que tener en cuenta que la investigación genera puestos de trabajo, formación y mueve la economía, son muchos los beneficios”, afirma Otero.