‘Hilos’, una adaptación musical de la poesía de Chantal Maillard, se estrena el próximo 16 de noviembre en el Auditorio de Zaragoza
Dos poemarios de la Premio Nacional de Poesía Chantal Maillard han sido el origen de Hilos, la obra para ensemble y voz que la compositora Inés Badalo ha creado gracias a la Beca Leonardo de Música y Ópera, que recibió hace dos años. El próximo 16 de noviembre, se estrena en el Auditorio de Zaragoza, con la dirección de Asier Puga y la interpretación del Grupo Enigma y la soprano Stephanie Lampreo, en una puesta en escena que integrará imágenes de la propia Maillard.
29 octubre, 2026
“Llevo mucho tiempo leyendo poemas de Chantal Maillard, que para mí es una de las voces más innovadoras de la poesía española. La esencia de su obra me cautivó poderosamente. Algunos aspectos de su escritura, como su intención rítmica, su relación con la música, su estética y su trazo inclasificable se ajustan a la perfección a la exploración de síntesis e hibridaciones tímbricas y sonoras que realizo en mis obras”, expone la compositora. Sus poemarios derivaron nuevas ideas musicales con las que hilar los siguientes pasos en la obra de Badalo.
La becaria conformó la estructura de su partitura a partir de una selección de poemas pertenecientes a los poemarios Hilos y Después de Medea. En Hilos, Maillard indaga sobre los límites del lenguaje, y explora lo que es el pensamiento, los sentimientos, y determinadas experiencias como el miedo, la vigilia, el cansancio o el vértigo. En Después de Medea, rompe el verso hasta llegar a desintegrarlo en una distribución espacial rítmica y visual. “Este poemario me resultó especialmente interesante. Contrasta mucho con el anterior. En él, nos encontramos páginas llenas de signos o letras distribuidas de manera determinada por la página, creando su propio ritmo”, describe.
Técnicas extendidas para generar una hibridación tímbrica
Para adaptar estos textos a la música, explica, tuvo que enfrentarse a ellos de manera filosófica y abstracta. Se preguntó: ¿qué hay entre esos signos? ¿Silencio? ¿Sonido? ¿Resonancia? “Me daban muchas posibilidades musicalmente, y he podido explorar mucho con el timbre, que es un aspecto central en mi obra, para llevarlos a la partitura”, resume.
Esa experimentación tímbrica pasa por utilizar las llamadas técnicas extendidas, que consisten en la interpretación no convencional de los instrumentos. Badalo desarrolla cómo las aplicó en la composición de esta obra: “Entre las cuerdas del violín hemos colocado agujas de tejer, para crear un determinado sonido; también papel de aluminio enrollado en las cuerdas, para que la vibración producida por el arco genere otro tipo de sonoridad. La soprano va a cantar a través de un thunder tube, un instrumento de percusión que amplifica ciertos sonidos consonantes. También he trabajado mucho últimamente con el cristal, que da mucho juego, ya que el sonido se puede producir percutiendo, pero también pasando un arco por su superficie, o incluso haciendo rodar una canica en su interior. En Hilos dialogan los instrumentos de vidrio con los del ensemble”.
Una colaboración estrecha entre poeta y compositora
La obra tiene 14 números, agrupados en cuatro bloques, y cada uno de ellos contiene poesía de ambos poemarios. Chantal Maillard ha asesorado a Badalo en todo el proceso. Su ayuda, relata la compositora, ha sido especialmente útil con la adaptación musical de ciertos poemas más crípticos de Después de Medea: “A veces me decía: ‘Para mí este signo es como el movimiento de una hoja, de un árbol’. Ha sido muy interesante conocer más sobre su visión. Me ha aportado mucha luz, porque además de intercambiar conceptos filosóficos, ella también sabe de música”.
Aunque la idea original del proyecto contemplaba que Maillard participara en la representación en vivo, recitando sus propios poemas, su estado de salud no le va a permitir intervenir. Por eso, en su lugar, Badalo fue a su casa, en Málaga, para grabar en vídeo esas imágenes de la poeta recitando sus textos, que sí se proyectarán en la puesta en escena.