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Beca Leonardo 2019 en Biología, Ciencias del Medio Ambiente y de la Tierra

La biodiversidad escondida bajo nuestros pies en los suelos de los parques y jardines urbanos

Un estudio publicado en la revista Science Advances y liderado desde el Laboratorio de Biodiversidad y Funcionamiento Ecosistémico (BioFunLab) de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) describe por primera vez la biodiversidad de microbios escondida en suelos de parques y jardines de 56 ciudades del mundo. El trabajo, liderado por Manuel Delgado Baquerizo, ha contado con el apoyo de una Beca Leonardo a Investigadores y Creadores Culturales de la Fundación BBVA.

12 julio, 2021

Las zonas verdes urbanas son fundamentales para la salud física y mental de los ciudadanos del mundo. Estas zonas verdes son también un importante refugio para la biodiversidad de plantas y animales, ayudando a conectar los refugios naturales entre ciudades. “Las zonas verdes urbanas son fundamentales para nuestro bienestar ya que, en muchas ocasiones, son el único contacto que tienen los ciudadanos con la naturaleza”, destaca el Dr. Delgado-Baquerizo, líder del BioFunLab en la UPO y autor principal del artículo.

Mientras que las especies de aves y plantas que viven en nuestros parques son por todos conocidas, sabemos mucho menos sobre la biodiversidad que se encuentra bajo nuestros pies, y que compone la inmensa mayoría de la biodiversidad de parques y jardines: los microbios del suelo. Estos microbios entran en contacto con nosotros mientras disfrutamos del ocio y actividades deportivas que nos proporcionan nuestros parques, y juegan un papel fundamental potenciando nuestro sistema inmunológico y nuestra respuesta a las alergias.

Este nuevo estudio describe, por primera vez, el microbioma de los suelos de zonas verdes en distintas ciudades del mundo, incluyendo zonas verdes desde grandes urbes como Pekín, Santiago de Chile o Ciudad del Cabo a ciudades como Utrera, en el sur de España, o Alice Springs, en medio de Australia, con decenas de miles de habitantes.

El estudio demuestra que, de forma general, los suelos de parques y jardines son un punto caliente de biodiversidad de microbios, pero, como pasa con aves –ej. Palomas– y plantas, muchas de las especies de microbios que viven en nuestros parques pueden encontrarse en ciudades de todo el mundo. De hecho, el estudio proporciona la primera lista de las especies de arqueas, bacteria, hongos y protozoos que viven en nuestros parques. “Las zonas verdes de todo el mundo se parecen mucho entre ellas, con zonas de césped y estilos de manejo parecidos, lo que favorece un fuerte efecto homogeneizador que condiciona a los microbios que viven en nuestros parques”, destaca Delgado-Baquerizo.

El estudio demuestra, además, que comparado con zonas naturales cercanas a nuestras ciudades, suelos de parques y jardines favorecen una mayor proporción de hongos patógenos de plantas, y una menor dominancia de organismos simbióticos que favorecen a nuestras plantas. Estos suelos también tienen una mayor proporción de genes microbianos asociados con agentes patógenos humanos, resistencia antibióticos, emisiones de gases de efecto invernadero y protección al estrés ambiental.

Este estudio ha sido realizado como parte del proyecto URBANFUN de la Fundación BBVA, concedido al Dr. Manuel Delgado-Baquerizo. Para realizar este estudio, científicos de 17 países y una veintena de instituciones, muestrearon cerca de un centenar de ecosistemas terrestres de todos los continentes. “Los suelos de nuestros parques tienen una inmensa biodiversidad microbiana, pero la realidad es que sabemos muy poco sobre la identidad y función de estas especies de microbios, con lo que futuras investigaciones serán necesarias para aprender más sobre estos microbios que conviven con nosotros en nuestras ciudades” sugiere Delgado-Baquerizo.

El estudio demuestra además que las condiciones socio económicas y climáticas donde se desarrollan los parques tienen una influencia importante sobre sus organismos, con ciudades más calidad favoreciendo una mayor proporción de patógenos de plantas, y ciudades con mayor densidad de población una mayor proporción de genes clave de resistencia a antibióticos. “Nuestros resultados sugieren que la lucha contra plagas de plantas en los parques urbanos podría ser más difícil y costosa bajo condiciones de cambio climático” indica Delgado-Baquerizo.