FIRMA INVITADA

El mundo onírico de Unsuk Chin

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SANTIAGO SERRATE

El director de orquesta y profesor de concertación y técnicas de dirección en la Escuela Superior de Música Reina Sofía (España) Santiago Serrate repasa la obra de Unsuk Chin, compositora coreana que obtuvo recientemente el XVIII Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Música y Ópera. Serrate, que formó parte del jurado de este galardón, desvela las singularidades de una artista que, a la hora de componer, parte de sus propios sueños y los nutre de la ciencia y del arte que le rodea.

30 abril, 2026

Perfil

Santiago Serrate

“Mi música es un reflejo de mis sueños. Trato de interpretar en ella las visiones de una luz inmensa y de un increíble esplendor de colores que veo en todos mis sueños, un juego de luces y colores flotando en la habitación y al mismo tiempo formando una escultura sonora fluida. Su belleza es muy abstracta y remota, pero es por esas mismas cualidades que aborda las emociones y puede comunicar alegría y calidez”. — Unsuk Chin, 2003

La unanimidad que suscita la música de Unsuk Chin (Seúl, 1961), cuyo amplio catálogo es interpretado regularmente por las mejores orquestas e intérpretes del mundo, hace que sea la compositora más reconocida en la actualidad y acreedora de importantes premios, siendo su más reciente galardón el de los XVIII Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Música y Ópera.

Sus composiciones son un claro ejemplo de cómo expandir las fronteras del conocimiento y, por ende, las fronteras de todos los que la escuchamos al estar totalmente fusionada con el ser humano y el cosmos, como más adelante desarrollaré.  Su música es muy virtuosa y demanda un gran dominio técnico ya que “todo lo excelso es tan difícil como raro”, como escribió el filósofo neerlandés Baruch Spinoza en el siglo XVII.

En mi opinión, la clave está en la esencia epistemológica de todo su proceso creativo. Unsuk Chin necesita un período de reflexión interno bastante largo, de incluso años, para escuchar todo su mundo afectivo interior y llegar a la Erlebnis fenomenológica husserliana que, como es sabido, es la experiencia vivida (de forma íntima e individual, añado) que es un hecho de consciencia y uno de los contenidos del cogito.

En varias entrevistas, la reconocida compositora coreana confiesa que una vez ya ha pasado todo este proceso de escucha interna de la partitura que tiene que componer y tiene clara toda su estructura, la escribe de principio a fin teniendo en cuenta que, al igual que en la vida, en el nacimiento (inicio) ya está implícito el final.

Todo este proceso tan humano es lo que hace que su obra llegue de manera directa y sin interferencias de ningún tipo tanto a los intérpretes como al público, porque podemos identificarnos, fusionarnos con ella y, lo más importante, entenderla.

Unsuk Chin tiene un gran interés por la literatura, pero también por las ciencias exactas. De hecho, al final de su día de trabajo siempre dedica un tiempo a leer o investigar sobre cosmología y física, destacando la historia del universo en su máxima dimensión. Eso le da una gran paz y esperanza en la humanidad para descansar y afrontar la siguiente jornada.

Una obra que bebe del cosmos, la ciencia y la literatura 

Una de sus obras más relevantes y que refleja todo lo anteriormente descrito es Le Chant des Enfants des Étoiles – The Song of the Children of the Stars (2015-16) escrita para coro de niños, coro mixto, órgano y orquesta. Es una música mística, evocadora, casi de otro mundo, en la que pone música a 13 poemas que abarcan distintos siglos y continentes, reflexionando sobre nuestro lugar en el universo. Su autora nos dice: “No existen fronteras ni diferencias: ni siquiera la piel, la religión o la cultura; todos somos hijos de las estrellas”. Distintos estudios científicos publicados desde hace una década confirman empíricamente que el 97% de la masa del cuerpo humano está formada por material procedente de las estrellas.

Otra partitura a destacar, que también se añade a esta avidez de reflejar la música de las esferas, en una clara alusión pitagórica, es Alaraph ‘Ritus des Herzschlags’ – Alaraph ‘Ritual of the Heartbeat’ (2022) para orquesta. La compositora nos la ilustra con sus palabras: “Dos imágenes fueron especialmente importantes al componer esta partitura. En primer lugar, me atrajo el concepto de las llamadas ‘estrellas latido’ con su pulsación regular. Esto también se refleja en el título: Alaraph es una de estas estrellas. Se trata de sistemas estelares binarios variables pulsantes en órbitas excéntricas, con vibraciones causadas por fuerzas de marea. El término alude al siguiente fenómeno: la curva de luz de la estrella es similar a la de un latido en un electrocardiograma, cuando se representa su brillo a lo largo del tiempo. La segunda imagen crucial representaba ciertos aspectos de la música tradicional coreana, tanto la música ritual cortesana, ‘estática’, como la música folclórica, llena de vitalidad. No las utilicé como citas textuales, sino que aludí a ellas de forma sutil en los gestos y la estructura de la obra, de manera condensada y muy estilizada”.

También otra obra importante es su concierto para orquesta SPIRA (2019). La compositora coreana y residente en Berlín escribe al respecto: “El título de la obra se deriva del concepto de la curva espiral autosimilar, también llamada espiral de crecimiento, que fue apodada Spira mirabilis (la espiral maravillosa) por el matemático del siglo XVII Jacob Bernoulli. En este caso, la resonancia del vibráfono constituyó la ‘célula ur’ (en alemán, ‘ur’ significa ‘original’) sónica, que produce múltiples colores y texturas intrincadas, como si se ampliara con un microscopio para investigar la vida interior del sonido, a nivel molecular, y descubrir estructuras previamente invisibles”.

La transversalidad interdisciplinaria de Unsuk Chin es como un árbol de múltiples raíces que enriquecen todo su poder creador con una savia llena de nutrientes que alimenta su brillante técnica compositiva.

Otra de sus importantes contribuciones en el repertorio lírico son sus dos óperas Alice in Wonderland (2004-2007) basada en Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, novela de fantasía escrita por el matemático, lógico, fotógrafo y escritor británico Charles Lutwidge Dodgson, bajo el seudónimo de Lewis Carroll, publicada en 1865, y su reciente Die dunkle Seite des Mondes – Dark Side of the Moon (2024-25). Ambas han cosechado un enorme éxito y la primera ya ha sido repuesta en distintas partes del mundo. Es destacable que, en la segunda ópera, es la misma compositora la que ha elaborado el libreto que tiene una clara interconexión con todos su intereses filosófico-científicos y literarios, recurriendo al tema de Fausto, y combinándolo con la física cuántica, el psicoanálisis y las fuerzas diabólicas: “En primer lugar, estoy describiendo una tragedia humana, y una tragedia real. La ópera no está describiendo cómo una persona es abandonada por otra, sino que ofrece una situación en la que te abandonan tus visiones, tu alma y tus ideales, todo lo que te hace humano”.

La escritura vocal de Unsuk Chin entronca claramente con el recitar cantando, la piedra angular del nacimiento de la ópera en Florencia (siglo XVII) que combina la declamación natural de la palabra con la música, permitiendo al cantante expresar emociones con un gran caleidoscopio técnico-sonoro.

Y a modo de coda, Pitágoras nos legó una máxima que está en absoluta concomitancia con el método compositivo de Unsuk Chin: “La felicidad consiste en saber unir el principio con el fin”. Por consiguiente, volvemos al mundo de los sueños con la tercera estrofa del poema “És quan dormo que hi veig clar – Es cuando duermo que veo claro” del poeta, ensayista y periodista Josep Vicenç Foix (Barcelona, 1893-1987).

En su poemario publicado en 1953 On he deixat les claus  Dónde he dejado las llaves el autor trata de una manera muy clara el mundo onírico, que era la fuente de inspiración para los surrealistas, y combina magistralmente tradición y vanguardia, al igual que la compositora galardonada, Unsuk Chin.

Ambos nos revelan su lado más íntimo y, me atrevo a decir, verdadero, cortando todos los nudos gordianos del inconsciente más profundo, dejando que aparezcan sendas personalidades en su esencia más nuclear y en unión total con el cosmos.

Original:

És quan dormo que hi veig clar
Foll d’una dolça metzina,
Amb perles a cada mà
Visc al cor d’una petxina,
Só la font del comellar
I el jaç de la salvatgina,
–O la lluna que s’afina
En morir carena enllà.
És quan dormo que hi veig clar
Foll d’una dolça metzina.

Traducción de José Corredor-Matheos:

Es cuando duermo que veo claro
Loco de una dulce ponzoña,
Con perlas en cada mano
Vivo en el corazón de una concha,
Soy la fuente del valle
Y el lecho de la fiera,
–O la luna que se afina
Al morir más allá de la cresta.
Es cuando duermo que veo claro
Loco de una dulce ponzoña.

 

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